Bukowski, Whitman, Pessoa: 3 grandes lecciones sobre el desarrollo personal y profesional

Hablar de la búsqueda del desarrollo personal y profesional está de moda. Los blogs y memes sobre está temática no dejan de crecer, al igual que el Coaching como disciplina. El concepto de “transformación” no sólo se aplica a lo digital sino también a las “personas”. Pero hablar de esto no es nuevo. Porque esta necesidad está en nuestra naturaleza y es una de las motivaciones más fuertes del ser humano. Desarrollo vital, espiritual, ser quien has venido a ser, encontrar tu auténtica pasión… hay muchas formas de definirlo. Pero hay algo que no siempre se remarca lo suficiente: lo mucho que cuesta y el gran sacrificio personal que encierra.

Porque vivimos en una sociedad muy prosaica que lo quiere todo sin esfuerzo y sin sufrimiento, una sociedad que aborrece el dolor y el afrontar dificultades. Por lo que nada mejor que acudir a las magistrales lecciones poéticas de tres enormes escritores:

Bukowski. Primera lección: No te será nada fácil pero merecerá la pena.

Probablemente el primer poema que a todos se nos viene a la cabeza es “¿Así que quieres ser escritor?”. Llevado a la publicidad por Dewar´s. Aunque también existe otro poema que nos habla de las dificultades que encontraremos, y de lo maravilloso del resultado: “¡Tira los dados!”:

“Si vas a intentarlo,

ve hasta el final.

De lo contrario no empieces siquiera.

Tal vez suponga perder novias,

esposas, familia, trabajos

y quizás hasta la cabeza.

Tal vez suponga no comer durante

tres o cuatro días,

tal vez suponga helarte

en el banco de un parque.

Tal vez suponga la cárcel, la humillación,

el desdén y el aislamiento.

Tu aislamiento.

Todo lo demás sólo sirve para poner

a prueba tu resistencia,

tus auténticas ganas de hacerlo.

Y lo harás.

A pesar del rechazo y

de las ínfimas probabilidades,

y será mejor que cualquier cosa

que pudieras imaginar.

Si vas a intentarlo,

ve hasta el final.

No existe una sensación igual.

Estarás sólo con los dioses

y las noches arderán en llamas.

¡Hazlo, hazlo, hazlo!.

¡Hazlo!.

Hasta el final.

Y llevarás las riendas de la vida

hasta la risa perfecta,

es por lo único que vale

la pena luchar”

 

Whitman. Segunda lección: Aunque no te lo parezca todo “esto” tiene mucho sentido.

La película “El Club de los poetas muertos” y el desaparecido Robin Williams llevaron a la gran pantalla la poesía de Walt Whitman. Y hace unos años Apple rescató algunos de los versos para un spot de Ipad. El poema completo que nos habla acerca del sentido de esta vida se titula: “¡Oh, mi yo! ¡Oh, vida!”:

“¡Oh, mi yo! ¡oh, vida!

de sus preguntas que vuelven,

del desfile interminable de los desleales,

de las ciudades llenas de necios.

De mi mismo, que me reprocho siempre

(pues, ¿quién es más necio que yo, o más desleal?).

De los ojos que en vano ansían la luz,

de los objetos despreciables,

de la lucha siempre renovada,

de los malos resultados de todo,

de las multitudes afanosas y sórdidas que me rodean.

De los años vacíos e inútiles de los demás,

yo entrelazado con los demás.

La pregunta, ¡oh, mi yo!,

la pregunta triste que vuelve

– ¿qué de bueno hay en medio de estas cosas,

oh, mi yo, oh, vida? –

Respuesta:

Que estás aquí,

que existe la vida y la identidad,

que prosigue el poderoso drama,

y que tú puedes contribuir con un verso”

 

Pessoa. Tercera lección: El camino para conseguirlo esta dentro de ti, y no depende de nadie más.

Por último, Pessoa nos muestra en unos pocos versos cuál es el camino que debemos seguir.

 

“Para ser grande, se entero:

nada tuyo exageres o excluyas.

Se todo en cada cosa.

Pon cuanto eres en lo mínimo que hagas,

por eso la luna brilla toda en cada lago,

porque alta vive”

 Por Javier Salso.