Lo que amas y lo que temes

En el final de Blade Runner el replicante Roy Batty le dice a Deckard, personaje que interpreta Harrison Ford cuando está a punto de caer al vacío: “Es toda una experiencia vivir con miedo ¿verdad?, eso es lo que significa ser esclavo”. Buda hablaba sobre el secreto de la existencia, vivir sin miedo. Y en Batman Begins el mafioso Falcone le da una lección al joven Bruce Wayne sobre la vida “Siempre se teme aquello que no se comprende”.

Todos sabemos que el miedo nos esclaviza y el amor nos libera. Pero lo que amamos y lo que tememos guarda relación. Una personal, profunda e íntima relación. Y que además nos conectan con nuestras creencias y valores. Por eso es importante tratar de llegar a comprender la raíz más profunda e inconsciente de nuestros miedos. Es cierto, se teme lo que no se comprende. Y al comprenderlos, al tomar consciencia de ellos y racionalizarlos podemos encontrar respuestas y saber qué necesitamos para vencerlos. Un viaje interior a la raíz de nuestros miedos.

Y luego está el amor. Lo que amamos. Que también se encuentra presente en la raíz de nuestros actos. En los estratos más profundos de la pirámide neurológica de Robert Dilts. Más allá de las creencias y valores. En la identidad. En el quién soy yo realmente. Y en para qué estoy aquí.

Podemos realizar un ejercicio para identificar ¿Qué es más fuerte en nosotros, el miedo o el amor?. Y descubrir la relación que hay entre lo que amamos y lo que tememos. El ejercicio es muy sencillo. Se trata de coger una hoja de papel y hacer dos columnas. En una columna elaboraremos un listado con nuestros miedos, reales o imaginarios, racionales o más emocionales… desde la muerte a no poder pagar la hipoteca. En la otra columna anotaremos lo que amamos, con los mismos criterios, ya sean reales o imaginarios… puede ser el amor a la vida, seres queridos… lo que de verdad amamos. Es importante hacerlo relajado, concentrado, en un entorno agradable, con música si eso nos ayuda… se trata de conectar con el hemisferio derecho de nuestro cerebro, con nuestra mente inconsciente. Una vez que tengamos las dos listas, una al lado de la otra, es el momento de reflexionar y preguntarse ¿Qué tienen en común ambas listas? ¿Cómo están conectadas unas cosas con otras? ¿Qué relación existe entre ellas? ¿Cómo te sientes al confrontar lo que amas y lo que temes? ¿Cómo el amor te puede ayudar a vencer el miedo?… Y lo que es más importante ¿Qué has aprendido? ¿Que quieres hacer? y, sobre todo, ¿Cómo quieres vivir?

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