10 cosas que podemos aprender de Coque Malla e Iván Ferreiro sobre presentaciones eficaces

Además de ser dos magníficos profesionales y artistas, en esta actuación en directo (Coque Malla – Me dejó marchar feat. Iván Ferreiro – Videoclip Oficial) nos inspiran algunos sencillos aprendizajes para mejorar nuestras presentaciones en equipo. En casi 20 años de experiencia como strategic planner en agencias de publicidad puedo decir que raramente he asistido a presentaciones que cumplieran estos 10 puntos.

  1. Ser uno mismo respetando el estilo del otro. No hay que renunciar a nuestro propio estilo, pero tampoco tratar de imponerlo a los demás miembros del equipo. La clave está en acompasar los diferentes estilos para hacer de su combinación un todo armónico y rico en matices.
  1. Interpretar, sentir y vivir apasionadamente lo que hacemos. Hay que darlo todo. Vaciarse. No guardarse nada. Ser generoso con nuestro público. Porque no hay nada más gratificante profesionalmente que poner todo lo que eres en lo que haces.
  1. Estar presentes aquí y ahora. Olvidando el resultado. Olvidándolo todo. No existe nada más que este momento. Nada mas importa… Y eso nos hace capaces de dejarnos llevar por la emoción. Por el sentimiento. Llámale atención plena, llámale entrar en trance, éxtasis creativo…
  1. Compartir la emoción y el momento. No existen partes en la presentación, es un todo. Estamos compartiendo un momento y una emoción con nuestros compañeros. Cuando compartes te sientes parte de algo más grande. Y compartir emociones las multiplica y hace que nuestro público también quieran participar y unirse.
  1. Prestar atención al otro. Hay que estar pendiente del otro y no sólo de nosotros mismos. Sin egoísmo. Sin tratar de ser el protagonista. No compites. Participas. Disfrutas. Y si es necesario ayudas a tus compañeros.
  1. Admiración sincera y recíproca. Emocionarse y disfrutar sinceramente con el trabajo de nuestros compañeros. Aprender de ellos mientras lo hacen. Crecer juntos.
  1. Hacer que valga la pena. ¡Que se recuerde! Ese debería ser el verdadero objetivo de nuestra presentación. Porque el contenido es el que es, y el resultado no depende totalmente de nosotros.
  1. Dejarse llevar. Ser espontáneo. Hay que ensayar y prepararse por supuesto, pero dejarse llevar y añadir toques de improvisación en el directo marca la diferencia.
  1. Agradecer y reconocer. Agradecer a nuestros compañeros su trabajo y reconocer lo bien que lo han hecho es muy satisfactorio. Es honesto. Demuestra humildad y generosidad. Y ayuda a que deseemos seguir trabajando juntos.
  1. Quererse. Cuando hay afecto verdadero entre las personas del equipo el trabajo brilla. Se convierte en algo único. Porque el amor es lo que nos diferencia por encima de todas las cosas. Y nos aporta instantes de felicidad.