Spain también es esto: besucones, fiesteros, habladores y muy generosos.

En estos tiempos en los que tanta tinta corre acerca de España, y los españoles, he querido reflejar algunos aspectos “estadísticamente” positivos de todos los que vivimos en este bello lugar. Y que nos unen más que separarnos, independientemente del lugar en el que hayamos nacido. Porque Spain también es esto.

Los españoles somos muy besucones, y eso nos ayuda a estar muy cerca de todos en todo momento. Muy cerca físicamente, ¡pero también emocionalmente! Porque según investigaciones recientes somos los que primero besamos, los que más se besan en el trabajo y, por supuesto, los más besucones con nuestros hijos por las mañanas… De hecho le compusimos un pasodoble al “Beso” y a cómo besa la mujer española. Hasta en el whatsapp el emoticono que más utilizamos los españoles es el beso.

Es por todos conocido que a los españoles también nos apasiona la fiesta y siempre encontramos un motivo para “celebrar”. Porque celebrar nos une y hace que nos olvidemos de nuestras muchas diferencias. Por eso hemos inventado algunas de las fiestas más famosas del mundo: Sanfermines, Fallas, Fiestas del Pilar, Feria de Abril, la Tomatina… pasando por las diferentes fiestas de todos y cada uno de los pueblos (y hasta barrios en algunas ciudades) de nuestra geografía. Aunque también nos encanta juntarnos y apretujamos en los bares. Es más, preferimos que el bar esté hasta arriba porque eso es bueno. Y es que para los españoles socializar no es un medio, es un fin en sí mismo. ¡Ah! y lo mejor: nuestra cercanía y ganas de fiesta son contagiosas. Y cabe todo el mundo. Sólo tienes que unirte.

También es cierto que los españoles hablamos mucho… ¡hablamos por los codos! y nos cuesta mucho estar callados. Nos gusta tanto hablar que no tenemos un único idioma y acento para hacerlo. Da igual que hablemos en Español, Catalán, Gallego, Euskera, Valenciano, Bable… o con acento andaluz, madrileño o de Cuenca… hablar nos sirve para socializar y acercarnos a los demás. Hablamos en el ascensor, en el rellano y hasta en el baño de los restaurantes… Nos sentamos en un bar y entablamos conversación con el de la barra, con el camarero o con cualquier desconocido, el tema es lo de menos. Lo importante nuevamente es romper la distancia física y emocional lo antes posible. Como consecuencia hablamos rápido (unas 7,8 sílabas por segundo, mientras que los anglosajones apenas superan las 6) y hablamos alto (demasiado en ocasiones). Además de utilizar palabras y expresiones muy coloquiales (cariño, tío, tía, chiqui, corazón, chato…) hasta en entornos más serios como el profesional.

Nuestro lenguaje es afectuoso y cercano, pero también lo son nuestros actos. Hasta el punto de ser el país que más órganos dona del mundo. Vamos, que permanecemos cerca del prójimo hasta después de muertos. Aunque mientras estamos vivos disfrutamos con nuestros hijos, amigos, en la cama (somos los europeos que más sexo tienen) y hasta con los desconocidos… afectuosos, cariñosos y generosos. Spain también es “esto”.